ÉXITOS PERSONALES Y COLECTIVOS

“ Reza como si todo dependiera de Dios. Trabaja como si todo dependiera de ti.“ San Ignacio de Loyola

Los éxitos personales y colectivos fruto del esfuerzo del trabajo son signos del paso del Señor por nuestras vidas, son signos  de VIDA ETERNA, de paso de Dios dentro de la historia, dado que esos logros trascienden nuestras vidas y nuestra historia.

El esfuerzo y el trabajo es un instrumento fundamental de santificación y de búsqueda y encuentro con Dios. A través del trabajo damos sentido a la existencia y servimos al progreso personal y humano, a la familia, a la sociedad y a Dios. Mediante el trabajo y la fe descubrimos lo que Dios espera de cada uno de nosotros, y creamos el relato de nuestra historia de salvación personal. El Amor de Dios se encarna a través del trabajo. Es en las pequeñas cosas donde descubrimos a Dios, y es en nuestros logros fruto del esfuerzo donde contemplamos su grandeza. Por esta razón los éxitos personales o colectivos del trabajo en equipo son manifestaciones del paso de Dios por nuestra historia, son expresiones de fe que transcienden nuestra existencia. El amor al trabajo y sus frutos son una manifestación de la vida en Dios, esto es, de la VIDA ETERNA.

“ Yo puedo hacer cosas que tú no puedes, tú puedes hacer cosas que yo no puedo; juntos podemos hacer grandes cosas “. Santa Teresa de Calcuta

‘’Con cada puesta de sol, me pregunto: ¿qué he hecho hoy para mi inmortalidad?’’. Oscar Wilde