EL FRUTO DEL TRABAJO

“Sé fiel a las cosas pequeñas, ya que es en ellas donde la fuerza reside- Lo que importa es cuánto amor ponemos en el trabajo que realizamos “ Santa Teresa de Calcuta

El trabajo es fuente de realización y de sustento económico y por tanto de autonomía personal. Todo ser humano está llamado a la transformación del mundo y de la sociedad.  También al desarrollo personal. Y es gracias al trabajo y al resultado del trabajo a través del cual las personas desarrollan sus potencialidades al servicio de la familia y de la transformación de la sociedad. El trabajo es un bien básico fundamental y necesario para el sustento de la familia y para la realización personal. El trabajo es un elemento de santificación, porque a través del mismo se encarna el amor de Dios en nuestras obras, se transforma la sociedad, y nos ayuda a alcanzar la perfección y la salvación personal. El trabajo es también un elemento de curación, porque a través del trabajo aquellos que han enfermado encuentran el camino para rehabilitarse y recuperar las habilidades que han perdido. El trabajo es santo, porque es también una vocación y una llamada de Dios en la tierra. El resultado de nuestro trabajo nos transforma como personas y transciende nuestro ser. El resultado de nuestro trabajo transciende nuestra vida, y perpetuamos nuestro ser dentro de la historia.

A través del trabajo muchas personas encuentran la felicidad y la realización personal. La Doctrina de la Iglesia enseña que todos tenemos derecho a un trabajo digno y que nos dignifique, esto es, nos santifique, porque a través del resultado de nuestro trabajo transcendemos y forma parte de nuestro legado en esta vida.

“ Dios os llama a servirle en y desde las tareas civiles, materiales, seculares de la vida humana: en un laboratorio, en el quirófano de un hospital, en la cátedra universitaria, en la fábrica, en el taller, en el hogar de familia y en todo el inmenso panorama del trabajo, Dios nos espera cada día. “ San Josemaría Escrivá de Balaguer

“ La vida eterna es para aquellos que por la perseverancia en las buenas obras buscan la gloria “ San Pablo

”La eternidad está enamorada de las obras del Tiempo”. William Blake